Una boda rodeada de naturaleza, emociones sinceras y momentos que sucedieron exactamente como debían suceder.
Laura y Summit celebraron su historia sin artificios, disfrutando de cada instante junto a las personas que más quieren. Mi trabajo consistió simplemente en estar allí, observando y documentando todo aquello que hizo único su día. El entorno ha sido maravilloso, la Masia Mas Xibeques da aquella sensación de estar rodeado de naturaleza. Entre abrazos, risas, miradas cómplices y una luz que parecía acompañar cada emoción, construyeron un día que hablaba de ellos en cada detalle. La finca ofrece privacidad, jardines y espacios al aire libre que permiten disfrutar de una celebración relajada y muy personal.
Porque una buena fotografía natural de boda no solo muestra cómo fue la celebración. También permite recordar cómo se sintió.