Una boda en mediterráneo rodeada de luz. La celebración en Pahissa del Mas, en Pals, fue el escenario perfecto para una boda llena de emociones.
El entorno de la Costa Brava, la luz cálida de la tarde y la espectacular puesta de sol hicieron que todo aquello que ya estaba presente —el amor, la unión y la felicidad— se amplificara todavía más. La luz de la puesta de sol envolvió cada momento y creó una atmósfera especialmente bonita para contar, a través de la fotografía, la historia de este día.
El amor también está en las personas que nos rodean. Y quizá eso sea lo más bonito de una boda: no solo celebrar el amor de dos personas, sino reunir a todas aquellas que hacen que ese amor tenga sentido. La boda de Mar y Juan fue una celebración de pareja, pero también de familia, amistad y unión. Una de esas bodas que recuerdas no solo por las fotografías, sino por todo lo que se sentía mientras ocurrían.